Malezas para sumar a la dieta: nutren y amplían la diversidad culinaria.

Malezas es un término utilizado para calificar una planta no deseada, en un lugar y momento determinado, es decir que si tenemos un cultivo de maíz y aparece un girasol este se considera una maleza.

Ahora nos referiremos a plantas silvestres colonizadoras que por algún motivo ya sea económico o socio cultural no son tenidas en cuenta para consumo, teniendo un valor potencial por sus características organolépticas, inocuidad y nutricional.

Todas las hortalizas que consumimos pasaron alguna vez por la denominación de “malezas”. Algunas plantas cultivadas y consumidas en otros países, son consideradas en el nuestro, como malezas.

Ing Arónomo Mario Lopez

Ing Agrónomo Mario Lopez

Pero… ¿qué sucede? ¿por qué a pesar de haber centenares de especies comestibles solo se usan unas pocas…?  Vemos que este tema trasciende si es “bueno” o “malo”,“rico” o “feo”, pasa por un desconocimiento sobre el mismo.

La guía de malezas comestibles del cono sur publicada por el INTA,  describe e ilustran 237 especies comestibles. Se puede nombrar el Diente de León con tres veces más proteínas que la lechuga es comestible desde las raíces hasta las flores. La quínoa blanca que en sitios baldíos parece un arbusto por el tamaño que alcanza, en México y Japón se la vende en sus mercados, se la come cruda, en ensaladas o cocida, como si se tratara de espinaca, comenta: Eduardo Rapoport unos de los autores de la guía. El Yuyo colorado o Amaranto una planta que se encuentra generalmente junto a la quínoa y tiene una estructura muy parecida, se exporta de Corea y Taiwán a EEUU junto con la especie Bolsita de Pastor.  La Verdolaga de hojas carnosas y rastrera se expende en la mayoría de las verdulerías de México. El Amor Seco muy conocida por su efectivo sistema de dispersión de sus  semillas se puede utilizar sus tallos y hojas para preparar alimentos. Lengua de Vaca, sus hojas babosas pueden ser comidas en ensaladas y tartas. El Berro que crece en los ríos de las sierras, muy conocida por las exquisitas ensaladas de verano. Estas plantas son algunas de las tantas,  que crecen espontáneamente a orillas del camino, campos,  huertas, patios, sitios baldíos, cuanto más agresiva es la maleza, más comestible.

Podemos pensar que al nombrar estas plantas pueden llegar recuerdos de la tradición de “juntar yuyos” que tenían nuestros padres y abuelos, esto era común años atrás. No hacía falta tener  titulo de agrónomo o biólogo para conocer una planta y saber que uso tenia, esto formaba parte de la cultura y la identidad de un pueblo, siendo la alimentación una necesidad básica del ser humano.

“Desterrando la idea de que los únicos alimentos que se pueden consumir son los que se compran en el supermercado o en la verdulería, la propuesta busca recuperar nuestros saberes, los que nos trasladaron nuestros abuelos, y poner en valor esas prácticas que tiene que ver con nuestras historias familiares” (Proyecto Especifico de Rescate y Valorización de Especies Vegetales y Animales para la Seguridad Alimentaria del INTA).

Hacemos algunas recomendaciones a la hora de buscar estas plantas: asegurarse de la identificación de la especie deseada, y verificar algunos aspectos de  higiene del lugar donde se recolecte, Por ejemplo, si es del rio que no esté cerca de un lugar urbano, si está expuesto a animales hervir las partes cosechadas.

Page 1 of 2 | Next page